RESUMEN DEL VIDEO, ACTIVIDAD #12 PAGINA 129
Comparación y actualidad de Kant
Voy a realizar la comparación entre el formalismo ético de
Kant y el emotivismo ético de Hume, porque aunque se trata de pensadores
ilustrados, las diferencias entre ambos son notables, como trataré de exponer.
El empirismo de Hume lo llevó a pensar que no era la razón el fundamento de la
moral, como hasta ese momento habían dado por hecho la mayoría de los
filósofos. Según Hume nuestra capacidad racional no nos puede indicar lo bueno
y lo malo; según este filósofo el fundamento de la moral se encuentra en los
sentimientos. Los juicios morales tienen su origen en las reacciones que nos
provocan determinadas situaciones. La teoría de Kant se opone fuertemente a la
anterior. No niega por ello el hecho de que el ser humano es algo más que
razón, que también está formado por sentimientos, deseos,… pero llega a la
conclusión de que los grandes males de la humanidad se han originado por seguir
los impulsos y los deseos, por no guiarnos por la razón estrictamente autónoma.
La ética de Kant será profundamente racional, se fundamentará en juicios
morales que prescinden de los sentimientos e inclinaciones (deseos). Según Kant
el progreso del ser humano va a estar ligado exclusivamente al uso de la razón
en nuestra manera de actuar.La ética de Hume se clasifica como material,
mientras que la de Kant es formal. Las éticas materiales como, por ejemplo,
pueden serlo la moral cristiana (ética material espiritual) o la ética
hedonista (ética material materialista) se basan en proponer un fin supremo a
conseguir, una finalidad, es decir, éstas tienen contenido. La ética formal
kantiana es única y sin contenido. Lo que hace moral a una acción es la formal,
el modo de realizar esa acción. Podemos decir que la ética de Hume es
utilitarista, empírica y a posteriori; mientras que la de Kant es una ética de
intenciones, racional y a priori. La ética de Hume presenta juicios particulares
basados en la experiencia, al contrario que los juicios kantianos que son
universales. Los imperativos de estas éticas que estamos contraponiendo son
totalmente diferentes, ya que uno es hipotético (Hume) y otro es categórico,
puesto que se hace lo que se debe hacer sin pensar en finalidad alguna. La
ética de Hume presenta características de ser heterónoma, ya que la ley viene
dada por algo exterior, en este caso, nos basamos en sentimientos y
experiencias. La ética de Kant es plenamente autónoma, porque se necesita haber
salido de la “minoría de edad” para marcarnos nuestros propios juicios morales,
actuando siempre conforme nos dicta la razón. Las éticas materiales, como ya se
ha dicho, buscan un fin supremo (en el caso de la ética de Hume la utilidad, el
agrado) y nos dicen cómo actuar para conseguirlo. La ética de Kant en cambio se
basa en el deber. Para éste no hay ningún objetivo supremo a conseguir,
simplemente hemos de obrar por puro respeto al deber. La única acción
moralmente válida es la que se hace por deber, nunca contraria al deber ni
conforme al deber. Por último, Hume adopta una posición escéptica y agnóstica
(ni niega ni afirma la existencia de Dios, pero sí que afirma que no hay
posibilidad de conocerlo). Mantiene la posición de imposibilidad de conocer
este supuesto ya que nuestro conocimiento está limitado por la experiencia.
Kant concibe a Dios como postulado de la razón práctica, aunque al principio
mantiene una posición agnóstica. Debemos entender por postulado algo que no se
puede afirmar o demostrar pero se hace necesario creer en su existencia, ya que
en ello se basa la ley moral. ACTUALIDAD: Pienso que a lo largo de la obra de
Kant se tratan con claridad temas de gran importancia en la realidad, en la
filosofía y en el general en todos los ámbitos de nuestra vida, ya que la nos
habla del deber como una ley objetiva que debemos cumplir por puro respeto a la
ley, sin dar cuenta a cuál sea nuestra voluntad; en muchas ocasiones debemos
ser un poco más racionales e intentar cumplir la ley, aunque nuestros
sentimientos y emociones nos digan lo contrario. Aunque creo que lo realmente
bueno sería un equilibrio pleno entre nuestra parte racional y sentimental,
sólo así lograríamos convivir en armonía y ser felices, también dando rienda suelta
a nuestras emociones y sentimientos, que debemos dejar aflorar en su debido
momento. Un tema de actualidad relacionado con la ética kantiana es el actual
debate de la aceptación de la eutanasia en nuestra sociedad. Según Kant debemos
actuar por deber sea cual sea nuestro sentimiento, nuestras ganas de morir, o
las circunstancias trágicas que nos rodeen. En este caso, el deber consistiría
en conservar la vida, porque según los imperativos categóricos deberíamos de
actual según una ley que se tornara universal para todo el mundo; y si optamos
por dejar de vivir, si todo el mundo tuviera la misma actuación, la vida se
extinguiría. Aún así, el debate sigue vigente, puesto que hay muchos tipos de
enfermedades y las circunstancias, a mi parecer, siempre se tienen que tener en
cuenta.
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